Nada importa,
Hace mucho que lo sé.
Así que no merece la pena hacer nada.
Eso, acabo de descubrirlo.
Pierre Anthon abandona la escuela el día que descubre que no merece la pena hacer nada, puesto que nada tenía sentido. Se sube a un árbol y se dedica a filosofar delante de sus compañeros. El resto de los alumnos se quedan en el aula, pero cada cual empezará a reflexionar sobre la declaración de nihilismo que acaba de realizar Pierre Anthon. Tras las reacciones más inmediatas de rechazo, deciden que hay muchas cosas en la vida que merecen la pena, y acuerdan en que cada uno ofrezca lo más preciado para sí, a fin de reunir una montaña de significado. De ese modo, convencerán a Anthon a que baje del árbol. La búsqueda de significado poco a poco se irá complicando...
Una alegoría del comportamiento humano ante la certeza de su insignificancia, con un resultado predecible, aunque la mezcla de la violencia con el existencialismo resulta singular.
Una alegoría del comportamiento humano ante la certeza de su insignificancia, con un resultado predecible, aunque la mezcla de la violencia con el existencialismo resulta singular.
Este cuento o fábula fue motivo de conmoción en 2000 cuando se publicó en Dinamarca, país natal de la autora. Se llegó a cuestionar su conveniencia como lectura juvenil, y fue retirado de las librerías por ser considerado lectura perjudicial para los adolescentes a los que se dirigía su autora. Con los años, la novela ha pasado a ser lectura recomendada en los centros de enseñanza, se ha traducido a trece idiomas y ha obtenido diversos premios prestigiosos de las letras.
Supone una lectura curiosa; sin embargo, no aporta nada nuevo bajo el sol. Se lee en apenas una tarde, recordemos que es un cuento para preadolescentes, y es demasiado previsible. Nada es una fábula en la que las preguntas incomodan a los conformistas que no se plantean modificar sus valores ni progresar, o a los políticamente correctos, como aquellos que consideraron que este libro era obsceno.
Posiblemente lo más interesante de Nada es su autora, Janne Teller. Nació en 1964 en Copenhague, se formó como macroeconomista y trabajó como mediadora de resolución de conflictos para Naciones Unidas y para la Unión Europea. En 1995 cesó en su actividad para dedicarse plenamente a la escritura.

Vos sabés que había escuchado de este libro y el revuelo que había causado, de la prohibición por parte de las autoridades para su lectura en establecimientos educativos o ventas en librerías, y cómo se le fueron al humo a la escritora. Y después, con el paso del tiempo, la cosa cambió y se volvió en contra.
ResponderSuprimirTe digo que me parece sumamente interesante la temática que toca. Inclusive yo, en los albores de mi veintena, me preguntaba eso: ¿para qué hacer algo si somos nada? Es una duda de existencialismo que juega con nuestra psíquis y nos hace sentir polvo cósmico, eso ni dudarlo.
Estaría bueno leer el libro. Veré si lo consigo.
Saludos :)