Todos conocemos el cuento del flautista de Hamelin, pero quizá no nos ha llegado la parte más prodigiosa de la leyenda.Esta versión, narrada por el inefable Terry Pratchett, es ligeramente distinta. Entraña ratas – que saben razonar y hablan – a un flautista con cara de tonto, y a Mauricio, un asombroso gato parlante. Desborda acción y el inconfundible humor absurdo con notas a pie de página que acentúan la parodia, un estilo que maneja con maestría el autor, y que con toda probabilidad te hará reir.
Tanto los roedores como el gato, (el “asombroso Mauricio”) han obtenido repentinamente la capacidad de razonar y hablar. Las ratas lo llaman “Transformación”. A Mauricio, bastante audaz y manipulador, le la oportunidad de desempeñar el timo perfecto; un centenar de ratas bien instruidas, un chaval con cara de tonto que sepa tocar la flauta… Teniendo en cuenta que las ratas, el flautista y el gato están de acuerdo, y que al salir del pueblo se reúnen en el bosque para repartir las ganancias, nos situamos en la que va a ser la última actuación conjunta. Los roedores han decidido que la estratagema ideada por Mauricio no es ética (por mucho que él les explique que el dinero de la recompensa proviene del gobierno, y que éste seguramente lo emplearía en algo mucho menos provechoso como en guerras y cosas por el estilo).
En definitiva, el asombroso Mauricio deberá buscarse una actividad distinta, como cooperar con algún mago conjurador o dedicarse al “vientriloquismo”, como él lo denomina. Las ratas, con nombres como Melocotones, Jamoncocido, Peligro Alubias o Castañoscuro, planean buscarse un barco y encontrar alguna isla en la que montar una civilización exclusiva de ratas. El chico de la flauta no tiene ninguna ambición, a excepción de seguir tocando.
Pero en el pueblo de Mal Baden (cuyo gentilicio no expresa que sus habitantes sean malvados), están pasando cosas muy extrañas; escasea la comida, hay dos cazadores de ratas ya asentados y por lo que ellos dicen, hay una plaga tremenda en el pueblo; a pesar de eso, las ratas “transformadas” no detectan ningún ser de su especie – de momento. Mientras se suceden las aventuras sin cesar, también averiguaremos el secreto de los dos cazadores de ratas, que tiene mucho que ver con la escasez alimenticia del pueblo…
En definitiva, el asombroso Mauricio deberá buscarse una actividad distinta, como cooperar con algún mago conjurador o dedicarse al “vientriloquismo”, como él lo denomina. Las ratas, con nombres como Melocotones, Jamoncocido, Peligro Alubias o Castañoscuro, planean buscarse un barco y encontrar alguna isla en la que montar una civilización exclusiva de ratas. El chico de la flauta no tiene ninguna ambición, a excepción de seguir tocando.
Pero en el pueblo de Mal Baden (cuyo gentilicio no expresa que sus habitantes sean malvados), están pasando cosas muy extrañas; escasea la comida, hay dos cazadores de ratas ya asentados y por lo que ellos dicen, hay una plaga tremenda en el pueblo; a pesar de eso, las ratas “transformadas” no detectan ningún ser de su especie – de momento. Mientras se suceden las aventuras sin cesar, también averiguaremos el secreto de los dos cazadores de ratas, que tiene mucho que ver con la escasez alimenticia del pueblo…
Terry Pratchett es uno de los escritores más conocidos de ficción juvenil de la actualidad, no en vano es el creador de la prestigiosa serie Mundodisco. Para los neófitos explicaré que Mundodisco es el escenario de todas las novelas de Pratchett, un mundo plano, sostenido por cuatro elefantes que, a su vez, se apoyan en el caparazón de Gran A'Tuin, la tortuga que viaja por el universo. Casi todas las novelas tienen ambientación de tipo medieval fantástico, de hecho muchas veces parecen una caricatura de las sagas “Reinos Olvidados” o “Dragones y mazmorras”. Una vez Billy Wilder dijo algo así como que si quieres decir la verdad, debes ser divertido o el público te matará. Pratchett ha tomado nota; utilizando ideas de otros autores “serios” (Tolkien, Lovecraft, Shakespeare), ha acudido a la mitología, a las leyendas y los cuentos de hadas para así establecer paralelismos satíricos con temas actuales, de ahí su éxito. No os aconsejo que os dejéis llevar por la etiqueta de “novela juvenil” para descartar su lectura, puedo certificar que están hechas para todos los públicos y os perderíais tardes amenas y muchas carcajadas. Por desventura, el autor anunció en 2007 que padecía una rara derivación la enfermedad de Alzheimer, y es posible que no podamos deleitarnos con nuevas entregas de este genial multiverso fabulado que ha generado hasta videojuegos en el mundo real.
Como boceto de lo que “El asombroso Mauricio y sus roedores sabios” os puede ofrecer, diré que es la ganadora del premio Carnegie Medal como mejor novela juvenil del año 2001. En ediciones anteriores habían obtenido el mismo premio “La última batalla” de C.S. Lewis – el libro que cierra “Las crónicas de Narnia”o Philip Pullman por “La materia oscura”.

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ResponderSuprimirBuena sugerencia, se la voy a comprar a mi hijo.
ResponderSuprimirGracias.
Vaya, ¡tiene muy buena pinta!:)
ResponderSuprimirGracias por recomendarlo. ¡Un beso!